NOVEDADES
noticia

Micro N°1052 Déficit de magnesio y estrés, un circulo vicioso

El magnesio es un mineral esencial que participa en más de 300 reacciones bioquímicas de nuestro organismo y ayuda a disminuir la fatiga y el cansancio. Su déficit es relativamente frecuente en países industrializados. “Estudios epidemiológicos demuestran que, en un 20 por ciento de la población de estos países, la ingesta de magnesio está un 33 por ciento por debajo de lo aconsejable”, comenta Alberto Marfil García, licenciado en Ciencias Químicas y Farmacéutico en Pamplona, España.

Una alimentación equilibrada rica en magnesio, que incluya legumbres o frutos secos, entre otros alimentos, es la mejor garantía para conseguir los aportes diarios necesarios. Pero, en ocasiones, no basta y es cuando se puede recurrir a complementos alimenticios de magnesio.

¿Cuáles son las causas de un déficit de magnesio?

Dietas insuficientes, tomas de determinados medicamentos y — sobre todo— un ejercicio físico intenso o la exposición a altos niveles de estrés, pueden generar déficits de magnesio.

Es especialmente interesante la relación entre el estrés y el magnesio. Alberto Marfil García, explica que “ante una situación de estrés, las glándulas suprarrenales liberan adrenalina. Esta genera una entrada de calcio en la célula y, al mismo tiempo, una salida de magnesio”. A su vez, este déficit de magnesio aumenta la sensibilidad al estrés, lo que convierte la relación entre estrés y magnesio en un verdadero círculo vicioso”, señala.

Este farmacéutico español apunta que este círculo vicioso se manifiesta con fatiga, cansancio pero también “hiperreactividad al estrés y, además, signos neuromusculares como contracturas, hormigueos o fasciculaciones musculares, por ejemplo, en el párpado”. Su recomendación para pacientes con estrés es “combinar el tratamiento farmacológico con un complemento de magnesio para suplir esta carencia y favorecer la recuperación del paciente”.